Identidad 21

A hablar se aprende hablando: la comunicación como una habilidad que se construye con práctica

Escrito por Universidad Siglo 21 | Oct 8, 2026, 10:36:49 PM

Universidad Siglo 21 · 4 min de lectura

 

Tabla de contenidos

  1. Una presentación que puso la comunicación en el centro
  2. A hablar se aprende hablando: herramientas para comunicarnos mejor
  3. De la oratoria a la gestión de crisis
  4. Una mirada sobre el valor de la comunicación
  5. El valor de estos espacios en Semana 21

Hablar, escuchar, expresar una idea, construir un mensaje o atravesar una situación de crisis son acciones que forman parte de la vida cotidiana y profesional. Pero comunicarnos de manera efectiva no siempre es sencillo: requiere práctica, herramientas y conciencia sobre el impacto de nuestras palabras.

En el marco de Semana 21, Universidad Siglo 21 fue escenario de la presentación de A hablar se aprende hablando, el libro escrito por las periodistas Rebeca Bortoletto y María Eugenia Pasquali, que reúne herramientas y experiencias vinculadas con la comunicación, la oratoria y el uso consciente de la palabra.

 

Una presentación que puso la comunicación en el centro

La presentación fue una de las experiencias que formaron parte de Semana 21, una propuesta que invita a la comunidad universitaria a encontrarse, intercambiar ideas y vincular el conocimiento con experiencias concretas.

En esta oportunidad, el eje estuvo puesto en una herramienta que atraviesa distintos ámbitos de la vida: la comunicación.

Las autoras, María Eugenia Pasquali y Rebeca Bortoletto, cuentan con una extensa trayectoria en el periodismo y en el desarrollo de habilidades de comunicación. El libro surge de ese recorrido y propone una mirada práctica sobre cómo construir mensajes más claros, auténticos y efectivos.

 

A hablar se aprende hablando: herramientas para comunicarnos mejor

El título de la obra parte de una idea sencilla: la comunicación también se entrena.

El libro propone herramientas para fortalecer la expresión oral y trabajar distintos aspectos vinculados con la construcción de un mensaje: reconocer a quién nos dirigimos, encontrar una forma de expresión propia, ser claros y concisos y comprender que la imagen también forma parte de aquello que comunicamos.

La propuesta también aborda situaciones presentes en la vida profesional y cotidiana, incluyendo el uso de las redes sociales y los escenarios de crisis.

 

De la oratoria a la gestión de crisis

Hablar en público es solo una parte del desafío. También es necesario comprender el contexto, reconocer a quién se dirige un mensaje, elegir las palabras adecuadas y adaptarse a diferentes situaciones.

Por eso, la presentación en Semana 21 incorporó una experiencia inmersiva sobre gestión de crisis institucional y manejo del espacio, que permitió trasladar estos conceptos a una situación concreta.

 

Una mirada sobre el valor de la comunicación

Durante la presentación, María Belén Mendé destacó el valor del libro y su aporte para quienes buscan desarrollar sus habilidades comunicacionales. También puso en valor la comunicación como una herramienta de autoconocimiento y el recorrido profesional de sus autoras:

“Este libro es una verdadera joya. Ya lo he leído y se los recomiendo mucho, tanto para los que amamos la comunicación como para quienes todavía no se han dado cuenta de que la tienen que amar. Es una herramienta genial de autoconocimiento. Agradezco muchísimo a Rebeca y Eugenia por volcar toda esa trayectoria, esa excelencia, ese recorrido y esas virtudes éticas que ustedes, como periodistas, tienen y que tienen que seguir contagiando en esta pieza que se expande hasta el infinito”.

Sus palabras ponen en perspectiva una de las ideas centrales de la propuesta: comunicarnos mejor no solo implica aprender a transmitir un mensaje, sino también conocernos, reconocer nuestras herramientas y comprender el alcance que pueden tener nuestras palabras.

 

El valor de estos espacios en Semana 21

Experiencias como esta muestran el valor de generar espacios donde el conocimiento pueda salir del aula, encontrarse con otras miradas y convertirse en experiencias concretas.

Porque Semana 21 también propone eso: innovar, descubrir y conectar. Abrir conversaciones, compartir conocimientos y acercar a la comunidad universitaria a experiencias que permiten aprender haciendo, explorar nuevos intereses y desarrollar capacidades para transformar el entorno.