Identidad 21

El directivo aumentado: liderazgo en la era de la IA

Escrito por Ignacio Bossi | Aug 28, 2025 12:35:46 PM

En los últimos años, la irrupción de la inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una realidad cotidiana. Las organizaciones atraviesan transformaciones profundas y los modelos de gestión tradicionales ya no alcanzan para afrontar la velocidad del cambio. En este contexto surge la figura del directivo aumentado, un perfil de liderazgo que integra la tecnología como un aliado estratégico y que, al mismo tiempo, coloca lo humano en el centro.

Este nuevo tipo de líder no busca sustituir personas con algoritmos, sino potenciar sus capacidades gracias al uso consciente y ético de la IA. Su diferencial radica en cómo conjuga herramientas digitales con competencias humanas: dirige con propósito, genera confianza en contextos inciertos y transforma la incertidumbre en oportunidad. Se lo describe como alguien “en modo creativo”, capaz de convertir el miedo en aprendizaje y de habitar la complejidad desde la curiosidad y la colaboración.

El directivo aumentado surge en un mundo empresarial marcado por la volatilidad y la disrupción tecnológica. Allí donde antes los líderes se apoyaban en la experiencia pasada, hoy deben combinar datos, algoritmos y mirada estratégica para tomar decisiones más veloces y precisas. La IA libera de tareas repetitivas y abre espacio para lo que ninguna máquina puede replicar: la creatividad, la empatía, la capacidad de conectar equipos y de imaginar futuros posibles.

Para encarnar este rol, el líder del presente debe desarrollar lo que se denomina profesionalidad aumentada, es decir, la habilidad de trabajar en simbiosis con las tecnologías avanzadas. Implica aprender a comunicarse con la IA, aprovechar su capacidad para procesar información y automatizar procesos, y al mismo tiempo ejercitar cinco superpoderes humanos fundamentales: creatividad y adaptabilidad, cocreación con otros, mirada sistémica, amorosidad y evolución constante.

El resultado es un liderazgo híbrido que combina habilidades digitales con sensibilidad humana. Estos directivos requieren, además, una profunda alfabetización algorítmica para entender cómo funcionan las herramientas que utilizan; deben aplicar la IA de manera estratégica y ética, promoviendo la transparencia y la justicia; y necesitan gestionar el cambio cultural que la tecnología impone dentro de sus organizaciones.

La inteligencia artificial también redefine la naturaleza de los negocios. Desde la creación de nuevos modelos de valor hasta la transformación de la experiencia del cliente, los líderes deben anticipar escenarios de disrupción y rediseñar sus estructuras para sostener el crecimiento. El directivo aumentado, en este sentido, no es un mero supervisor operativo: es un arquitecto del cambio, alguien que guía a su organización hacia un futuro donde lo tecnológico y lo humano coexisten en equilibrio.

Más que un título, se trata de una invitación a repensar la manera en que entendemos el liderazgo. La IA no es un fin en sí mismo, sino un motor que amplifica nuestras capacidades y nos obliga a evolucionar. El desafío de este tiempo es que quienes conduzcan equipos, proyectos o comunidades lo hagan con coraje, visión ética y sentido humano. El directivo aumentado encarna esa brújula: una forma de liderar que combina lo mejor de la tecnología con lo más valioso de nuestra humanidad.