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Congreso de Periodismo en Perspectivas | Da Porta, Giubergia y Soler

Universidad Siglo 21   |   

El jueves 4 de octubre se realizó el Congreso Periodismo en Perspectivas organizado por la Licenciatura en Periodismo de la Universidad Siglo 21. Los alumnos de 4°, 5° y 6° año del IPEM N° 153 Juan Martín de Pueyrredón de Barrio General Paz entrevistaron a los conferencistas y realizaron artículos de sumo interés que compartiremos durante los últimos días del año.

Universidad Siglo 21 trabaja para generar un vínculo real entre la esfera de la educación superior y la comunidad cordobesa en su diversidad. Felicitamos a estos alumnos por si iniciativa, su entusiasmo y su práctica profesional. Las puertas de Siglo 21 están siempre abiertas para recibir y potenciar las competencias de los jóvenes que lideran su futuro.

En esta entrega, crónica de la mesa en la que participaron las periodistas Magdalena Da Porta, Laura Giubergia y Soledad Soler, por los alumnos Tisiana Buendía, Matías Hortas, Lucía Lorenzetti y Juan Roldán. Fotos: Sergio Machado, Tisiana Buendía e Ignacio Seery.

La construcción de estereotipos de género

El día 4 de octubre, la Licenciatura en Periodismo (Universidad Siglo 21) desarrolló el 1º Congreso de Periodismo en Perspectivas como “un espacio para conversar sobre perspectivas periodísticas que hoy son tendencia”. El mismo se llevó a cabo en el Campus de la institución y fue conducido por la Lic. Celina Morgan, tutora de la carrera. Además, contó con el apoyo de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Provincia de Córdoba.

La jornada se inició a las 14:30 hs. y se estructuró sobre tres ejes temáticos a cargo de jóvenes referentes de la comunicación: el panel “Perspectivas de Género” dio inicio al congreso, posteriormente “Plataformas virtuales” y como cierre contó con la participación de Pablo Marchetti quien expuso sobre “Los desafíos del periodismo contemporáneo”.

El primer panel estuvo conformado por tres comunicadoras sociales que, además, son docentes de esta Universidad: Magdalena Da Porta (periodista de Canal 8), Laura Giubergia (comunicadora especializada en género, La Voz del Interior) y Soledad Soler (investigadora y periodista).

Para analizar la perspectiva de género dentro de la estructura de los medios de masas, Da porta expuso una serie de estadísticas sociales a nivel mundial para describir las desigualdades laborales entre hombres y mujeres. Por ejemplo: solo el 4% de las 500 empresas más grandes del mundo tienen CEO mujeres; el 4% por ciento administran las empresas; el 23% de los cargos parlamentarios pertenecen a mujeres; el 76% de trabajo no remunerado lo generan mujeres, pero cobran un 27% menos que los hombres; entre otros aportes.

Estas diferencias de género, destacó la periodista, se replican tanto dentro como hacia afuera de la estructura de medios, porque los mensajes difundidos van construyendo “modelos simbólicos estereotipados sobre lo que es y debe ser una mujer y no solamente una mujer sino también de lo que debe ser un hombre y también lo que no debe ser”.

Esta comunicadora puso como ejemplo lo que acontece en el trabajo periodístico: en las redacciones, en los informativos televisivos y en las radios la mayoría son periodistas hombres, con poco lugar para el trabajo femenino. Según su enfoque, la preocupación está al reducirse muchísimo el espacio para la difusión de un mensaje con una visión más amplia sobre “género”; razón por la cual sostiene que “es imposible que un medio no reproduzca estos modelos que existen en la sociedad”.

Relacionado con la labor periodística, Laura Giubergia describió la doble función que tienen como periodistas feministas: poner en agenda de discusión pública los temas de género y dar “otras batallas al interior de las empresas en función de una realidad que somos absolutamente ajenas”.

Sobre la importancia de inclusión de la perspectiva de género en los medios, Giubergia compartió su definición conceptual: “Una teoría que busca poner en discusión ciertas desigualdades, ciertos estereotipos y poder incorporar en la visión de los medios el respeto y tratar de equiparar estas desigualdades históricamente equiparadas”. También destaca como valor la capacidad de hacer “una mirada diferencial” sobre un conjunto de problemáticas y de fenómenos sociales “que no afectan a todas las personas de manera similar”.

Como consecuencia del tratamiento periodístico sobre violencias de género (específicamente el femicidio de Paola Acosta), las tres expositoras decidieron formar parte del colectivo #Ni una menos. Soledad Soler recuerda aquel trabajo colaborativo entre ellas, de tejer redes, intercambiar información. “Hemos sabido construir lazos entre nosotras y de alguna manera ya no nos vemos como competidoras”, enfatiza Soler y ejemplifica la situación: “No es porque yo estoy sentada en la redacción de un medio y mi colega está sentada en un medio de la competencia, nosotras no nos dejamos de comunicar o de compartir información”.

Como coordinadora del panel, la Lic. Celina Morgan, Tutora de la Licenciatura en Periodismo de Universidad Siglo 21, introdujo al debate la noción de primicia que invade al periodismo actual y Soler enfatizó sobre la primacía de la solidaridad antes que la competencia entre colegas o sin importar a qué empresa periodística trabajan. “Es algo que nosotras mismas estamos reconstruyendo, creando nuevas formas de hacer periodismo con perspectivas de género o feminista. El ponerse en el lugar de la otra, el hecho de no plantearse a la otra como una adversaria, sino más bien como una aliada en esto de poder construir una noticia me parece que es una de las cuestiones que yo más destacaría del periodismo con perspectiva de género a lo que hace a nuestra profesión que nos toca enfrentar diariamente cuando realizamos nuestra tarea”.

Al ser consultadas sobre el abordaje del lenguaje inclusivo, se generó un intenso intercambio. En principio, Da Porta sostuvo que hablar sobre lenguaje inclusivo conduce a nombrar las diversidades sexuales donde “el binomio hombre-mujer hoy se considera que ya no contempla a la totalidad de las personas porque hay un montón de disidencias sexuales que no se consideran, no se sienten identificadas con estas denominaciones”, subrayó. Entre las tres opciones en boga (a, x y e), esta profesional optó por esta última acepción porque “viene a saldar también está cuestión de pronunciación de un lenguaje inclusivo”.

Giubergia expuso: “La verdad no lo he planteado. ‘La Voz’, por ejemplo, tiene un área de calidad (que es dónde están los correctores) y que son los que establecen las normas de "manual de estilo", que van más allá de las estructuras del lenguaje. Entre todas las normas que hay, cuál es la del diario va a ser propia para la redacción de sus notas. Habría que sentarse con ellos a discutirlo y me parece que es un tema que se va a generar en corto plazo”.

Esta comunicadora ofrece una respuesta ante la resistencia de su uso inclusivo: “Hablamos del uso de la lengua desde un punto de vista bastante académico, generalmente muy conservador” para luego remarcar que “alguien que se siente excluido o no contenido en la definición de hombre o mujer y se pueda sentir incluido y no le genera mal a nadie” se convierte en un primer paso de incorporación de la diversidad de género.

27/Dic/2018

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