Con modalidad virtual, más de 30 estudiantes cursaron la Diplomatura en Competencias para la Inclusión Social y Laboral.

Una de las buenas noticias del 2020 es que más de 30 estudiantes con discapacidad intelectual leve participaron de manera 100% virtual de la Diplomatura en Competencias para la Inclusión Social y Laboral que dicta Universidad Siglo 21, que inició hace ocho años. Una cohorte de 32 alumnos y alumnas cerró exitosamente su primer año. En la Sede Río Cuarto la carrera se lanzó por primera vez este año y hubo 11 jóvenes que pudieron terminar su primer semestre.

El objetivo de la Diplomatura es promover el desarrollo de competencias genéricas de gran importancia para su formación, a través de un programa que se dicta de manera gratuita y busca acompañar a nuevas personas en la consolidación de un mundo más inclusivo.“Fue un año transformador, que movió los cimientos de la educación y nos empujó a innovar, crear, pensar y repensar en accesibilidad, en diseño universal, a profesionalizarse aún más y amigarnos definitivamente con las herramientas digitales”, dice la Lic. Gisela Caraglio, coordinadora general de la Diplomatura en Competencias para la Inclusión Social y Laboral.

“Los esfuerzos de nuestro equipo docente, duplas psicopedagógicas y coordinación fueron inmensos, dignos de ser destacados y replicados, contamos con un maravilloso equipo tanto en Córdoba como en Río Cuarto. Son profesionales de altísima calidad, comprometidos/as, dispuestos/as a hacer posible los retos más complejos que se les propongan”, expresa Caraglio.

“En cuanto a los y las estudiantes, no alcanzan las palabras para poder dar cuenta de todo lo vivido con ellos y ellas. Fue un año extraordinario donde aprendimos a vincularnos, escucharnos, respetarnos, traspasando las pantallas con emociones, risas y encuentros que nos garantizaban que incluso con desaciertos estábamos por el buen camino”, añade la Lic. María Luz Macías, coordinadora de la Diplomatura en la sede Rio Cuarto.

Las coordinadoras aseguran que “se llegó mucho más lejos que a la mera transmisión de contenidos teóricos, se aprendió a ser y a hacer”.

“Este particular 2020 nos hizo atravesar un abanico de emociones, y elegimos quedarnos con la sorpresa, que es tan importante para el proceso de enseñanza-aprendizaje. Es la que nos hizo avanzar, crecer, sobreponernos y creo sentará las bases para una educación transformadora y de cara al futuro”, cuenta Gisela Caraglio.

“El trayecto fue agotador, de muchísimo esfuerzo, pero con saldos significativamente positivos en todas las personas implicadas en esta formación académica que hoy más que nunca confirma que la educación en diversidad es posible y un compromiso que debemos asumir todos y todas”, concluye Luz Macías.

Modelo inclusivo

Julieta Roccetti, tiene 26 y vive en Villa del Rosario. “Lo que más me gustó de la Diplomatura fue que me dieron la oportunidad de poder ser parte. Te capacitan y te enseñan cómo desenvolverte en un trabajo y en la vida, y a tener herramientas para ser más independiente en la vida y como persona”, afirma.

Si bien no es la primera vez que estudia en la universidad, le pareció “muy linda” la experiencia porque “te da muchas herramientas para la vida”.

Su compañero Daniel Regueiro se mostró muy emocionado y dijo que era la “primera vez” que estudiaba en la universidad y que “era una experiencia espectacular y un sueño cumplido”.

En tanto, desde Río Cuarto, el estudiante Ramiro Domínguez, de 41, dice que “lo que más le gusta de esta Diplomatura es la modalidad del cursado, la forma y desempeño que tienen las profesoras en las clases

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