La referente en Liderazgo con Inteligencia Emocional y co-fundadora de Universidad Siglo 21 presenta este martes 17 de noviembre su primer libro Eso que quiero que me pase: Liderazgo para la vida cotidiana. Será a las 18 h, de manera virtual.

 

“Más que un libro, se plantea como un entrenamiento”, asegura Cris Schwander, directora de la Diplomatura en Liderazgo Coach e Inteligencia Emocional y la Certificación en Mindfulness e Inteligencia Emocional en la Universidad Siglo 21. 

Eso que quiero que me pase: Liderazgo para la vida cotidiana incluye reflexiones, investigaciones, ejercicios y prácticas guiadas. Publicado por El Emporio Editorial, tiene como ejes al Mindfulness, la Inteligencia Emocional y la Ontología del Lenguaje, entre otros temas que ubican el concepto de liderazgo lejos del ámbito empresarial.

El prólogo fue escrito por el ex basquetbolista Fabricio Oberto e incluye investigaciones de referentes como Christian Plebst, Silvana Corelli, Marta Lapid y el hermano David Steindl-Rast. La presentación del libro será el martes 17 de noviembre a las 18 h, a través de una sesión de charla y lectura conjunta que será transmitido por el canal de YouTube de Siglo 21.

“El libro fue hecho desde las tripas y el corazón, con el impulso de acercar una mirada de transformación, de evolución, de unir ciencia y conciencia”, señala Schwander. 

“Creo que leer Eso que quiero que me pase: Liderazgo para la vida cotidiana es un modo de entender, vivir y tomar conciencia. Es un libro que tiene ejercicios y pausas, te lleva a una web para visualizar ejercicios, te conecta con Spotify, para hacer meditaciones… Te diría que si querés continuar o sembrar eso que querés que te pase, espero que este libro te ayude”.  

¿Cómo surgió la idea de publicar este libro?

Es el resultado de un camino que vengo transitando desde aprendizajes, experiencias, de guiar formaciones. La idea de publicar un libro es la respuesta a una hermosa mirada de Ana Serra (con quien trabaja en Fundación Armós) quien me impulsó, y allí fui. Y después, un camino muy acompañado por la editorial. Es crear un puente para llegar a más gente, para acercar una mirada de liderazgo integrado. 

¿Por qué lo elegiste a Fabricio Oberto para escribir el prólogo? 

Porque observo en él una característica de los líderes en los que me espejo, o creo que la humanidad requiere. Un líder de líderes, que no siempre es el que va al frente o el que se destaca sino elegido por otros líderes. Comprometido con la vida toda, tiene coherencia, congruencia, compromiso. Tiene y tuvo disciplina para lograr los resultados que esperaba,  porque los resultados de nuestra vida surgen de las acciones. Aprender es experiencia y requiere práctica, disciplina y paciencia y eso es lo que demuestra y ha demostrado siempre Fabricio Oberto. Es cordobés, como yo, y tuvo un alcance internacional. 

Como sugiere el Capítulo 1, ¿es real, somos todos líderes?

Desde mi mirada, sí, todos somos líderes, porque liderar tiene varias características. Una de ellas es la capacidad de pensar, de hacer, de tener coherencia y congruencia y de generar los resultados esperados; para ello hay que tener poder y capacidad de influencia. 

Todos tenemos capacidad de influencia y debemos tenerlo. En cada acción y decisión que tomamos ejercemos nuestro liderazgo; como consumidores conscientes, en cada compra que hacemos; como padres, madres, humanos. No es líder aquel que tiene gente a cargo o es buen orador. Todos somos líderes, quien no se hace líder no lleva el timón de su vida. Ahora es cierto, que hay líderes que tienen una influencia sistémica mayor, pero eso no quiere decir que otros no lo sean. Hay líderes que crean empresas y que tienen un enorme impacto. Mi propuesta es que veamos que todos que somos líderes, que despertemos ese líder interior, y que actuemos, para salir de la queja o la victimización. Que en la barca de tu vida, vos lleves el timón. 

En el libro decís que “vivimos en automático” ¿Cómo desactivarlo y ser conductores conscientes?

Vivimos pensando en el pasado, a veces anhelándolo, o en el futuro, imaginándonos lo que va a suceder, y poco vivimos en el presente. En estos tiempos de pandemia, más aún. Se trata de ser conductores conscientes para responder en vez de reaccionar, para determinar nosotros el GPS de la vida y los senderos a tomar. Como conductores conscientes aparecerán tormentas o situaciones no previstas pero siempre algo podemos hacer. En la vida, como conductores conscientes, nos vamos a ir a la banquina porque somos seres emocionales, pero no vamos a desbarrancar. 

Hay que entrenarnos en la capacidad de atención plena, que es vivir la vida momento a momento, sin juicio y con aceptación; en la capacidad de darse cuenta de las emociones y poder nutrirlas, remodelarlas; en la capacidad de generar conversaciones poderosas, de observar el cuerpo como mensajero y canal. Un líder es fundamentalmente diseñador y gestor de conversaciones poderosas. Un remodelador nutricio de emociones, y eso se entrena.

¿Qué implica la aceptación?

Es un estado activo, de hacer las pases con la realidad. Es recuperar el poder y decir “así son las cosas y qué puedo hacer con esto que sucede”. No es lo mismo que la resignación, que tiene tristeza y mira al pasado. La aceptación le dice sí a lo que sucede, mira al presente y va con ambición al futuro. 

¿Qué es vivir bien o tener un buen vivir? 

Un buen vivir es tener una vida consciente, atenta y despierta. Una vida confiable y comprometida. Es darnos cuenta que estamos todos juntos, que nadie se salva solo, que cada uno puede hacer un aporte para esta humanidad compartida. El bienestar no es estado objetivo, es subjetivo. Tiene que ver con lo que hacemos con nuestra vida y con las cosas que suceden.

De acuerdo a tu experiencia en el campo de la inteligencia emocional, ¿va de la mano de la inteligencia intelectual?

La Inteligencia Emocional es darse cuenta qué emociones estoy sintiendo y poder nutrir o remodelar. Tiene ciertas habilidades: autoconocimiento, autogestión, motivación, empatía, resolución de conflicto y asertividad. Yo creo que todo va de la mano de la capacidad de darnos cuenta, reflexionar, ejercitar, actuar, y genera resultados. 

Creo en una trama, por eso he creado junto a un neurocientífico y gente del área de las ciencias, un método que se llama Atención Plena Inteligente (API) que unifica la inteligencia reflexiva analítica, emocional, corporal, con la inteligencia vincular relacional, y espiritual. En Siglo 21 damos una certificación sobre Inteligencia Emocional y Mindfulness para líderes conscientes que se basa en API. Creo en la trama, en las unificaciones... distinguimos para aprender, pero la vida es una trama.

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