Emociones Positivas: una mirada sobre la importancia del bienestar

5 de julio de 2021

**Según el [modelo PERMA](https://21.edu.ar/identidad21/el-impacto-de-la-educacion-positiva-en-el-aprendizaje), es importante identificar las emociones positivas individuales y colectivas que generan ecosistemas de bienestar, con grandes beneficios para el desarrollo y crecimiento de las personas.**

Aunque la pregunta “¿qué es la felicidad?” siga siendo una cuestión subjetiva y variable según el contexto y la persona, en muchos casos la ciencia ha demostrado que existe en tanto sentimiento y que no se trata de un todo o nada, sino de un conjunto de emociones que nos aportan al estado de bienestar.

Según su etimología, emoción proviene del latín emotio/emotionis, que deriva del verbo emovere. Este verbo se forma sobre movere (mover, trasladar, impresionar) con el prefijo e-/ex- (de, desde) y significa retirar, desalojar de un sitio, hacer mover. Por este motivo, las emociones son la sensación de salir del estado habitual de forma intensa o pasajera, agradable o penosa, acompañadas de una conmoción somática.

Desde la Psicología Positiva se tiene en cuenta el papel protagonista de las emociones positivas en el cuidado de la salud, y un conjunto de variables que ponen foco en el bienestar subjetivo o felicidad, más que en patologías o la solo disminución de la tristeza y la ansiedad. Desde esta mirada es en donde surge el modelo PERMA desarrollado por Martin Seligman, considerado el padre de la Psicología Positiva.

El modelo hace foco en identificar aquellas cualidades positivas o desarrollo de potencialidades o fortalezas humanas, identificando experiencias positivas, rasgos positivos individuales, extendiendo esta atención a instituciones u organizaciones que generan ecosistemas de bienestar, porque diseñan políticas y actividades orientadas a facilitar este bienestar.

En general, es posible que la cantidad de emociones varíen en cada individuo, quien podrá alcanzar más o menos emociones de felicidad o de bienestar. Sin embargo, eso no es impedimento para revisar cómo es la conformación del estado de felicidad que permita avanzar hacia el bienestar de todos.

Comprender las emociones y el rol de nuestra universidad

La evolución biológica del ser humano ha permitido crear nuevas condiciones para la vida mejorando la calidad y longevidad. Sin embargo, esto no ha traído aparejado necesariamente un desarrollo emocional del cerebro en el mismo nivel que otras evoluciones biológicas. En la historia las emociones han sido abordadas por filósofos como Aristóteles, Sócrates, Descartes, Spinoza, Heidegger, Sartre, entre otros, pero a pesar de su legado en estudios de distintas disciplinas, todavía resulta complejo y desafiante contar con una definición precisa de un fenómeno como este.

Por lo pronto, es importante afirmar que las emociones son un proceso altamente adaptativo al dar prioridad a la información relevante para la supervivencia. Este proceso se activa cuando detectamos algún cambio psíquicamente significativo. En este marco, todas las emociones tienen un componente sentimental, uno sensorial, uno reflexivo y uno de acción. También las emociones positivas, que tienen un objetivo importante en nuestra evolución puesto que aumentan los recursos intelectuales, físicos, sociales y los hacen perdurables, generando reservas para afrontar amenazas o peligros.

Diversos estudios indican que las personas felices o que experimentan mayormente estados agradables subjetivos poseen mejores hábitos de salud, padecen menos trastornos funcionales como presión arterial, mejoran su sistema inmunológico y prolongan la vida. En el estudio y el trabajo, estas emociones son promotoras de la felicidad y aportan al desarrollo personal. Entonces, si las emociones positivas mejoran la vida de las personas, de lo que se trata entonces es de generar el compromiso de trabajar en la búsqueda de ambientes que promuevan los mejores estadios de la vida de un ser humano.

Formarse con un modelo de Educación Positiva

En Universidad Siglo 21, adopta un modelo de Educación Positiva, que estudia y valora el comportamiento de las emociones en la vida de las personas, y se implementa como paradigma para desarrollar competencias académicas y humanas. Creando las condiciones propias de un Ecosistema de Bienestar, este modelo se orienta a mejorar el desempeño académico de los estudiantes, fortalecer sus vínculos sociales e incentivar la permanencia en los estudios para lograr el mejor desarrollo individual, facilitando el desarrollo de sus fortalezas que más tarde impactarán en la sociedad.

Con este enfoque, Universidad Siglo 21 es la primera institución argentina en implementar este modelo que busca sacar lo mejor de cada persona y hacer del desarrollo de la institución una experiencia transformadora en la vida de los estudiantes.

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