Se llevó a cabo una nueva charla virtual en el marco del “Ciclo de Género: Las mujeres en tiempos de pandemia”.  

En esta oportunidad, la Lic. Laura Gaidulewicz, Directora del Instituto de Género e Inclusión de Universidad Siglo 21, y moderadora del ciclo, convocó a cuatro especialistas para dialogar sobre la escasa participación de las mujeres en los órganos de decisión de las empresas. Las cifras dan cuenta de que el nivel de incidencia es muy bajo, según sostuvo la anfitriona del encuentro al tiempo que abrió el debate bajo la consigna de cuál es la importancia de fortalecer e incrementar la presencia de mujeres en los roles directivos.

En este sentido, Gabriela Terminielli, Directora de ByMA Bolsas y Mercados Argentinos SAY y Co-Chair de Women Corporate Directors Capítulo Argentino, puso de manifiesto que habiendo un 60 por ciento de mujeres graduadas en universidades y un 50% ocupando mandos medios, sólo el 3% llega a ser CEO de una compañía. “Ésta situación tiene que ver con la forma en que diseñamos nuestra carrera desde muy joven”, planteó Terminielli al tiempo que señaló: “Hay mujeres que hicieron carreras fabulosas pero no salieron de la empresas, por eso es muy difícil encontrar a una mujer en un directorio”.

Según sostiene la directiva, la falta de visibilidad representa un factor que incide al momento de ocupar órganos de decisión, al igual que la exigencia de experiencia en roles decisorios, lo cual resulta ilógico sino se le da la oportunidad de estar en esas posiciones. “Hoy vemos mujeres tan diversas en diferentes directorios, es la tendencia en el mundo y tenemos que ir hacia ahí”, agregó Terminielli.

Por su parte, Marcelo Scaglione, Fundador y Director de Nuevas Ideas y miembro del Center for Strategic and International Studies, sostuvo que el 46 por ciento de las mujeres de entre 25 y 35 años tiene educación superior, contra una 35 por ciento de los varones pero sin embargo accede a un salario inferior de entre el 15 y 20 por ciento. Además, “en Argentina, la mitad de las empresas que cotizan en bolsa no tiene ninguna mujer en sus órganos directivos y de las 500 empresas que más facturan sólo en el 25 por ciento de los directorios hay mujeres”, aseveró.

“Nos encontramos frente a una pandemia, la peor crisis de la humanidad en los últimos 100 años y el futuro es completamente incierto, por lo cual no podemos afrontar ese futuro si no colocamos mayor nivel de diversidad en los órganos de decisión”, estimó Scaglione y precisó: “Existe una relación directa entre la participación de mujeres en directorios y una mayor rentabilidad de la empresa, por lo que el no contar con mayor diversidad en la dirección es un error estratégico”. 

En la misma dirección, Tamara Vinitzky, Socia KPMG y Co-Chair de WCD-Women Corporate Directors Capítulo Argentino, aseguró que “la diversidad en el directorio es clave”, no sólo porque se pueden aportar diferentes perspectivas de una misma situación sino que además se pueden compartir experiencias desde distintas profesiones. Asimismo recalcó que los números de mujeres en la mesa chica de las organizaciones sigue siendo muy bajo: “En el 10 por ciento de las cien compañías que más facturan hay mujeres, y sólo el 6 por ciento son cargos titulares, el resto son directivos suplentes”.

A su turno, la Tec. Cecilia Lopresti, Secretaria de Gestión Humana e Infraestructura en Universidad Siglo 21, señaló que “no se trata de que las mujeres sean mejores, sino que la riqueza de poder contar con una directiva diversificada, sin duda es una ventaja competitiva muy grande”. 

Según cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el incremento de la participación de la mujer en el mercado laboral de sus países miembros, traería un aumento potencial del PBI en más de 6 mil millones de dólares. De modo que una mayor incidencia de las mujeres en los órganos de decisión potencia no sólo la rentabilidad de las organizaciones sino que también repercute en el rendimiento económico de los países. 

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