Gerontología en Siglo 21

Carlos Presman: “La vejez es un éxito colectivo”

5 de julio de 2021

Para el médico gerontólogo, el entorno físico y social es la clave de la longevidad. Así, el cambio de nuestra perspectiva cultural sobre la vejez se vuelve un imperativo para la supervivencia colectiva. Desde su Licenciatura en Gerontología Siglo 21 contribuye a repensar el cuidado de las personas mayores, a través del respeto, el cariño y la empatía.

Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2050, las personas mayores de 60 años representarán el 25% de la población en varios países, principalmente en América, Europa y el Sudeste Asiático. Hoy en día, Argentina ya posee uno de los porcentajes más altos de habitantes que superan esta edad dentro de América Latina.

Atendiendo a que una mayor longevidad no siempre va acompañada por una buena calidad de vida, la OMS declaró el decenio 2020-2030 como la “Década del Envejecimiento Saludable”. El concepto apunta a “fomentar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez”. “Esto no significa envejecer sin enfermedades, sino ser capaz de hacer, durante el máximo tiempo posible, las cosas a las que damos valor”, indica la organización.

En la Licenciatura en Gerontología, promover una vejez activa y de calidad es un objetivo prioritario. Para ello, nuestra Carrera considera la salud desde una perspectiva integral, donde el foco está puesto en el paciente y en la construcción de una sociedad sana.

Propósito con el que coincide el Dr. Carlos Presman, para quien uno de los grandes desafíos en torno a la vejez no es “añadir años a la vida, sino brindar vida a los años por venir”. Así lo manifestó en la charla que compartió con Siglo 21, “Abordaje Integral de la Salud: ¿Cómo vivir 100 años?”, que también contó con la participación de las docentes Natalia Cervilla, Gabriela Gallo y Marcela La Villa.

Durante los dos encuentros del team teaching virtual (el 27/05 y el 29/06), el Dr. Presman destacó la importancia de respetar la individualidad y los tiempos de cada persona mayor, promoviendo lo que llamó “medicina narrativa”, donde importa más escuchar “las historias de vida” del paciente, que su historia clínica.

Para el médico especializado en Gerontología, las transformaciones demográficas y epidemiológicas que ha experimentado la sociedad en las últimas décadas demandan una transición cultural en la asistencia de las personas mayores. “Cuando hablamos de longevidad, la genética impacta sólo en un 10% y las enfermedades, un 30%, mientras el medio ambiente físico y social representa un 60% en la posibilidad de vivir 100 años”, explicó el doctor, docente y escritor.

En este sentido, la percepción de soledad es una de las mayores amenazas para las personas mayores. “Uno puede vivir rodeado de gente, pero sentirse solo. O vivir solo, pero sentirse contenido por el entorno. La soledad acorta la esperanza de vida en un 30%, más que la hipertensión o el tabaquismo”, advirtió Presman y enfatizó: “Hoy es posible vivir 100 años, pero no de soledad, sino de compañía. La vejez, en cualquier parte del mundo, siempre es un éxito colectivo”.

En este punto, el doctor advirtió sobre la gerontofobia, la cual definió como “el desprecio por los viejos, asociado a un temor enfermizo a la vejez”, que lleva a “descartar a los adultos mayores de la sociedad, ocultarlos y marginarlos”. “Tenemos incorporada la vejez como disvalor y hasta la usamos como insulto. Por eso tenemos que cambiar culturalmente nuestro concepto de esta etapa de la vida”, señaló.

“Cada uno de nosotros tiene un viejo adentro. Al dejar afuera de la convivencia y del acto médico a los mayores, nos estamos eliminando. Porque una sociedad que niega su propio envejecimiento, es una sociedad que no advierte el futuro. El rechazo, el desprecio y el abandono de los viejos es una enfermedad de autoagresión”, afirmó Presman.

Por último, el profesional llamó a quienes trabajan en torno a la vejez a “mejorar la existencia y no sólo la vida de los pacientes”. “De los mayores de 60, dos tercios llegan sanos, activos e independientes. Es una responsabilidad colectiva asistir a ese tercio restante, un imperativo ético como sociedad y como motivo de nuestra propia longevidad. Como decía el Dr. Francisco Paco Maglio, no alcanza con estar al lado del paciente, hay que estar del lado del paciente”, concluyó.