Modelo Academia 21

¿De qué hablamos cuando decimos engagement en la Educación Positiva?

3 de agosto de 2021

Según el modelo PERMA, el compromiso requiere de un pacto con las personas y con las propias fortalezas, a fin de alcanzar una sintonía que aporte a un estado de armonía, afinidad y conciencia.

Pensar en emociones positivas y en un ambiente de bienestar colectivo requiere mucho más que abstraer la definición de emociones a casos individuales. La Psicología Positiva trabaja desde hace décadas en investigaciones que ponen foco en el impacto integral de las emociones positivas en la salud, haciendo énfasis sobre el bienestar subjetivo o felicidad como construcción de diversos factores. Trasladado a nuestra universidad, este concepto se transforma en un paradigma para desarrollar competencias académicas y humanas, creando las condiciones propias de un Ecosistema de Bienestar.

En este debate cobra importancia el modelo PERMA, desarrollado por Martin Seligman, considerado el padre de la Psicología Positiva. El modelo hace foco en identificar aquellas cualidades positivas, potencialidades o fortalezas humanas, identificando experiencias positivas y rasgos positivos individuales, y extendiendo esta atención a instituciones u organizaciones que generan ecosistemas de bienestar.

Uno de los principales componentes del modelo PERMA es el engagement, o compromiso. Este se une a distintas variables que hacen a la construcción total del bienestar subjetivo: emociones positivas, relaciones, significado y logros.

¿Cuál es la importancia del compromiso?

Para el teórico Mihaly Csikszentmihalyi, es importante trabajar en el compromiso de fluir, pensado como un estado de absorción, tarea y alta concentración, como parte de una burbuja que favorece el bienestar de las personas.

Este fluir es, según el autor, un estado psicológico universal que podemos experimentar todas las personas y que aparece estrechamente asociado al rendimiento óptimo, tratándose así de otra forma de construir felicidad. De acuerdo a sus investigaciones, experimentar el estado de “flow” implica que la mente se centre de tal forma en que todo lo superfluo, las distracciones y los pensamientos queden afuera, generando un alivio para el cerebro y el estado de las emociones.

En este marco, el compromiso es importante porque se trata de generar un pacto o acuerdo personal y con las propias fortalezas, a fin de alcanzar una sintonía que genere un estado de armonía, felicidad y flujo de conciencia. Cuando nos comprometemos con una tarea o con un proyecto experimentamos un estado de flujo donde el tiempo parece detenerse y perdemos el sentido de nosotros mismos, concentrándonos intensamente en el presente.

¿Por qué son importantes las emociones a la hora de pensar un entorno educativo?

Está demostrado que los Ecosistemas de Bienestar generan ambientes de mayor desarrollo y refuerzo de las potencialidades individuales y colectivas. En esto, la Educación Positiva es importante, puesto que estudia y valora el comportamiento de las emociones en la vida de las personas, y se implementa como paradigma para desarrollar competencias académicas y humanas.

Estos ecosistemas buscan mejorar el desempeño académico de los estudiantes, fortalecer sus vínculos sociales e incentivar la permanencia en los estudios para lograr un mejor desarrollo individual con impacto en la sociedad. Innovar en este aspecto ubica a nuestra universidad como la primera institución argentina en implementar un modelo que busca fortalecer a las personas y a la institución como parte de una experiencia transformadora.